Para que una Denominación de Origen se posicione en el mercado de una manera relevante tiene, que acontecer una de estas premisas: un enólogo mediático que apueste por esa zona, un bodeguero de prestigio,
que se establezca allí y finalmente un potente grupo empresarial bodeguero, que defina uno de sus vinos en la zona y lo comercialice para decenas y decenas de países. Esto último es lo que supone el grupo empresarial Felix Solís Avantis S.A.
