A tan solo 12 kilómetros de la gran capital, Barcelona se encuentra uno de los proyectos vitivinícolas más ilusionante e importantes de nuestra península capitaneado por la familia Pujol-Busquets. Todo aquello que elaboran contagia ilusión, profesionalidad y compromiso, respetando la conclusión de la uva, el medio ambiente, la tipicidad de la uva y el entorno mediterráneo.
Alta Alella Mirgin Reserva es un cava de Guarda Superior con certificado ecológico, coupage de las variedades autóctonas catalanas de Pansa Blanca, Macabeu y Parellada.
Con una crianza mínima de 20 meses, se pone a la venta acabado de degollar indicando en la etiqueta esa fecha de degüelle y los meses exactos de crianza de la botella.
De burbuja fina color amarillo pajizo con reflejos verdosos nos presenta sus aromas a fruta blanca, frutos secos (almendra marcona y avellana) y ciertas notas cítricas. Posteriormente con el primer sorbo, su entrada es suave, profundo, fresco, elegante y como resultado estamos ante un cava muy gastronómico.
El primer cava sin sulfuro de la D.O. Cava, Alta Alella armoniza con platos elaborados en general.
Hay que reseñar lo complicado que ha sido la añada 2020 en donde las lluvias primaverales y el confinamiento del covid que hizo que los jabalíes camparan a sus anchas por el viñedo obligó a un trabajo más exahustivo de Mireia Pujol-Busquets y su equipo para conseguir este mayestático cava a un precio de tan solo 15 euros aproximadamente.
Elaboraciones como esta de Alta Alella Mirgin Reserva 2020 son las que demuestran la enorme calidad de nuestros espumosos, que sin duda alguna tienen la mejor relación calidad-precio del mundo. Tenemos que hacer bandera y sentirnos orgullosos de nuestros vinos en general.
Ricardo G.