Pura esencia de la Ribera del Duero en donde la tradición y singularidad de la zona se funden en un vino de corte moderno con estructura, frescura, frutal y largo para el pleno disfrute.
Carmelo Rodero Crianza 2022 arranca en unos viñedos de más de 30 años situados en la localidad burgalesa de Pedrosa de Duero. Tras una vendimia manual y selección de los mejores racimos, todo el proceso de vinificación se produce por gravedad sin apenas intervención y después de 15 meses de crianza en barricas de roble francés disponemos de un vino mayestático vestido en una botella elegante con la incrustación fundacional de la bodega en 1991 y una etiqueta sobria de color blanco, exquisita en donde solo se imprime el nombre y su añada, como lo hacen los “grandes”. No hace falta más.
Carmelo Rodero Crianza 2022 tiene un 90% de Tempranillo y un 10% de Cabernet Sauvignon. De color rojo cereza con ribete brillante rubí muy atractivo presenta aromas profundos a fruta roja, ligeras notas balsámica de su crianza, pimienta blanca y recuerdos largos y profundos, que se expresan en boca con una entrada suave, golosa de cuerpo medio, taninos integrados y pulidos dulces, aterciopelado y persistente.
Un vino eminentemente gastronómico, que tras la cata lo armonizamos con ciertos platos de la cocina polaca, aunque también conjuga perfectamente con sopa de legumbres, casquería guisada y carnes asadas.
Un vinazo, cuyo precio ronda los 24 euros, marcando una de las sendas a seguir de los grandes vinos de la Ribera del Duero.
Ricardo G.